Tierra adorada
Hija del sol de Oriente,
Su fuego ardiente
En ti latiendo está.
Patria de amores!
Del heroísmo cuna,
Los invasores
No te hallarán jamás.
En tu azul cielo, en tus auras,
En tus montes y en tu mar
Esplende y late el poema
De tu amada libertad.
Tu pabellón, que en las lides
La victoria iluminó,
No verá nunca apagados
Sus estrellas y su sol.
Tierra de dichas, del sol y amores,
En tu regazo dulce es vivir.
Es una gloria para tus hijos,
Cuando te ofenden, por ti morir.









